martes, 3 de marzo de 2009

NOTICIA: "Busqué pedofilia en Internet porque escuché la palabra en el telediario y no sabía qué era"

Noticia del 3 de Marzo del 2009

COMENTARIO: Una de esas noticias que bajo mi punto de vista son exagerdas en cuanto a petición de cárcel. No se puede pedir 5 o 6 años de media para quien descarga cantidades considerables de pornografía infantil y a este chico, que no deja de ser un joven que vive con sus padres, por visitar páginas webs de este material. Aunque los detalles son mínimos, a primera vista, no puede dejar de sorprender la petición... Es la cárcel la solución para un joven que ha descargado este material en alguna ocasión y que ha podido visitar unas cuantas webs? Insisto en desconocer el daño realmetne causado, y hablar sólo de lo referenciado en la noticia... pero ¿no debería ayudarse a ese joven con tratamiento psicológico u orientación? Es importante diferenciar entre el auténtico pedófilo, el potencial pederasta y auténtico pederasta, pero es vital intentar solucionar el problema además de castigarlo.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial juzgó ayer a un joven zaragozano como presunto autor de un delito de corrupción de menores a través de Internet, una práctica que este año ha llevado ya a varias personas al banquillo de los acusados. La fiscalía solicita para José Antonio A. P. una condena de cinco años de prisión, por entender que además de descargarse archivos de pornografía infantil de la red los compartió con otros usuarios. La defensa considera que el joven debe ser absuelto, alegando que no era consciente de que al mismo tiempo que se bajaba el material lo estaba distribuyendo. De forma subsidiaria, aceptaría una pena de un año de prisión, por un delito de tenencia de pornografía infantil.

La investigación que culminó con el arresto del procesado se inició en Málaga en enero de 2008, cuando un equipo de la Policía Judicial de la comisaría provincial decidió seguir el rastro de una serie de internautas que estaban descargando archivos de pedofilia. Lo hacían a través de Emule, un conocido programa informático que permite el acceso a una red de intercambio de archivos. Tras identificar el número de teléfono, los agentes comprobaron que uno de los usuarios estaba domiciliado en la capital aragonesa, por lo que el juez autorizó el registro de su domicilio.

Cuando entraron en la casa -el acusado vivía con sus padres-, los funcionarios vieron que la familia acababa de hacer una mudanza y todavía no tenía conexión a Internet. "Pero analizamos el disco duro del ordenador y vimos que en la carpeta de favoritos había varias direcciones de páginas de pornografía infantil", declaró ayer uno de los policías.

Actitudes explícitas

El acusado se acogió ayer a su derecho a no declarar ante el tribunal, aunque durante la instrucción del caso reconoció que se había descargado al menos un archivo de vídeo con imágenes de pornografía infantil. La fiscalía recordó que este material incluía fotografías de menores desnudos, y que en algunas de ellas se apreciaban actitudes sexuales explícitas con adultos. En cuanto a la edad de los niños, precisó que eran de "corta edad" y que algunos tenían "claramente" menos de trece años.

"Busqué pedofilia en Internet porque escuché la palabra en el telediario y no sabía qué era", declaró el acusado durante la fase de instrucción. Sin embargo, el ministerio público no dio ayer validez a este argumento, y recordó en su informe que "cuando se habla de pedofilia en las noticias es precisamente para informar detenciones y de operaciones contra este tipo de delito". El fiscal recordó además que el acusado entró varias veces en páginas de contenido pedófilo, por lo que "ya podía saber qué estaba haciendo".

El ministerio público tampoco aceptó como excusa que el procesado dijera que ignoraba que estaba compartiendo el material con otros usuarios de la red. Por ello, tras los interrogatorios, mantuvo la petición de cinco años de prisión.

Por su parte, la abogada de la defensa, la letrada Pascuala Martínez, recordó que cuando la Policía Nacional registró el domicilio del joven no pudo encontrar ningún archivo de pornografía infantil. Durante su informe, insistió también en que los funcionarios solo hallaron una serie de direcciones en la lista de favoritos del ordenador, y que este material no se distribuye a través de la red.

http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.40910/relcategoria.301

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