viernes, 17 de julio de 2009

NOTICIA: Estudiantes de programa de intercambio viven pesadilla (EEUU)

Noticia del 16 de Julio del 2009

En su primer año en un programa de intercambio estudiantil, el colombiano Carlos Villarreal, de 18 años, no vivió con una familia que lo recibió con los brazos abiertos, sino con ex convictos, en una casa sórdida que olía a excrementos de perro y en la que la comida decía "No tocar". Cuando se fue, había perdido más de seis kilos (14 libras).

Villarreal se había inscripto en un costoso programa de estudios en el exterior que prometía un "año inolvidable" en Estados Unidos. Pero lo que encontraron él y muchos otros estudiantes en el noreste de Pensilvania fue un trato casi abusivo. "No veía la hora de terminar con esto", dijo Villarreal.

La situación vivida por los estudiantes en Scranton estremeció los programas de intercambio y planteó interrogantes acerca de los mecanismos empleados para asegurarse de que los estudiantes están en sitios seguros y tienen una experiencia positiva.

Si bien el gobierno dice que la mayoría de los estudiantes se van contentos, algunos sectores afirman que una limitada supervisión, combinada con malas prácticas y una escasez de familias calificadas para recibir gente, han dado lugar a abusos mentales, físicos e incluso sexuales.

Se han documentado problemas en todo el país:

-Una mujer de Anderson, Indiana, se declaró culpable de mantener relaciones sexuales con un estudiante de 17 años. La policía dijo que lo amenazó con enviarlo de vuelta a su país si ponía fin a la relación.

-Un funcionario de Minesota que investigó la organización californiana Council for Educational Travel USA le dijo al Star Tribune de Mineápolis que había comprobado muchos problemas, incluidas viviendas malas y dificultades para hallar familias dispuestas a recibir a los estudiantes. La agencia rechazó las imputaciones.

-En Houston, un hombre que recibió a cinco estudiantes fue detenido y acusado de pornografía infantil. En su casa se hallaron cientos de imágenes. La Interpol está tratando de ubicar a los estudiantes.

-En Norfolk, Nebraska, una mujer con hijos fue acusada de robarle más de 10.000 dólares a dos estudiantes, un noruego y un chino.

Los estudiantes de Scranton fueron colocados en viviendas malas por la Aspect Foundation, una organización de California que trae al país unos mil estudiantes cada año. Se comprobó que algunos habían sido mal alimentados y otros vivían en casas atestadas y sucias. Aspect dijo que deplora lo sucedido en Scranton, pero que sus antecedentes son buenos.

"Esto es algo horrible y no responde a los objetivos de política exterior de nuestro gobierno", declaró el senador demócrata de Pensilvania Bob Casey, quien pidió al Departamento de Estado que vigile más de cerca estos programas.

Miller Crouch, director de la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales, dijo que como resultado de este escándalo seguramente se mejorarán los métodos de supervisión de decenas de organizaciones de intercambio estudiantil privadas que arreglan la venida de miles de estudiantes extranjeros todos los años.

"Debimos haber sabido lo que estaba pasando", se lamentó. "Este programa es bueno para el país y tiene que funcionar bien".

Scranton recibió en agosto pasado estudiantes de Vietnam, Tanzania, Nigeria, Dinamarca, Colombia, Noruega y Francia. Una docena de adolescentes inocentes, parte de un contingente de 30.000 jóvenes que vienen anualmente a Estados Unidos para estudiar, mejorar su inglés y experimentar la cultura estadounidense.

Villarreal, un colombiano de La Guajira, esperaba madurar y aprender a ser independiente antes de ingresar a la universidad. Pero apenas llegó supo que algo no funcionaba: Edna Burgette, empleada de Aspect responsable de su bienestar, no tenía dónde ubicarlo.

El muchacho dijo que Burgette fue con él de puerta en puerta en esta ciudad de 75.000 habitantes y le imploró a la gente que lo recibiese. "Básicamente, me quiso vender como un pedazo de carne", expresó el colombiano. No consiguió a nadie y lo alojó entonces en la casa de un amigo de ella, en un barrio de viviendas dilapidadas. El amigo, una persona entrada en años, era el encargado de alimentarlo.

La comida fue malísima y escasa y Villarreal bajó seis kilos.

Sus padres dicen que Aspect ignoró sus quejas.

Las agencias de intercambio estudiantil deben asegurarse de que han conseguido una familia y una escuela antes de que llegue el estudiante. Pero eso no siempre sucede. Danielle Grijalva, directora del Comité para la Seguridad de los Estudiantes Extranjeros de Programas de Intercambio (Committee for Safety of Foreign Exchange Students), con sede en California, dijo que se sabe de casos en los que una docena de estudiantes fueron alojados en sótanos, garages o casas rodantes. En algunos casos los estudiantes fueron llevados de puerta en puerta para tratar de conseguir alguien que los recibiese, señaló Grijalva.

El Departamento de Estado dijo en el 2006 que era cada vez más difícil encontrar familias calificadas dispuestas a recibir estudiantes pues aumentan los hogares con un solo padre y hay cambios demográficos. A esto se suma ahora la recesión.

Hay quienes dicen que las agencias de programas de intercambio aceptan más estudiantes que los que pueden acomodar y a veces se ven obligadas a colocar a los visitantes en sitios desaconsejables.

La noruega Anne Bardoz, de 16 años, terminó peor que el colombiano Villarreal.

Burgette la ubicó con una familia que no tenía los medios para mantenerla. Un mes después, la alojó en departamento asqueroso de tres dormitorios junto con otras tres personas. En el piso había excrementos de perro y los perros orinaron en su cama y en su ropa.

"Nunca había visto nada tan malo", declaró Bardoz en un correo electrónico enviado a la AP. La niña terminó viviendo en la casa del director de su escuela.

Luego de que un canal de televisión local informó sobre la situación de los estudiantes, funcionarios de los servicios de bienestar social corroboraron casos de "desnutrición, deshidratación y condiciones insalubres e inseguras", indicó Theresa Osborne, directora de servicios humanos del condado de Lackwanna.

Las autoridades están investigando las denuncias y un fiscal dijo que es posible que se radiquen cargos.

El Departamento de Estado ya redujo en un 15% la cantidad de visas que otorga a Aspect.

Burgette, quien cobraba 400 dólares por cada estudiante que ubica, se negó a hablar con la AP.

La agencia la despidió, diciendo que exhibió un "mal juicio escandaloso", y aceptó las renuncias de dos de sus supervisores inmediatos. Además dejó de aceptar nuevos estudiantes por un tiempo y se puso en contacto con los estudiantes que están en el país para ver cómo les está yendo.

Stanley Colvin, funcionario del Departamento de Estado que supervisa los programas de intercambio estudiantil, cree que los problemas con Aspect no se limitan a lo sucedido en Scranton.

"Mi estudio de los archivos de Aspect me hacen pensar que es una organización con problemas financieros, que opera con personal que no ha recibido entrenamiento y tiene escasa supervisión", indicó Colvin en un informe.

Aspect, quien funciona desde hace 25 años, rechazó las acusaciones.

"Puede que haya programas de intercambio que violan las normas con una frecuencia alarmante. Pero el nuestro no es uno de ellos", afirmó Vivian Fearen, directora de Aspect, en una carta a Colvin.

El Departamento de Estado dijo que creará un número telefónico para que los estudiantes llamen si tienen problemas.

La familia de Villarreal, en tanto, está tratando de que Aspect le devuelva el dinero que pagó. Pero asegura que esta experiencia no alteró la impresión que tiene de Estados Unidos.

"En todos lados hay gente buena y gente mala. Tuve mala suerte", dijo Villarreal. "Estados Unidos es un lindo país. Me gustaría volver a Scranton".

http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/us/6532241.html

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