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jueves, 28 de mayo de 2009

ARTICULO: Infracciones frecuentes en la Red: Comportamientos castigados por la ley.

Artículo del 26 de Mayo del 2009

El Defensor del menor ha presentado hoy "e-Legales" una guía práctica, que, de forma amena e ilustrada, aborda los delicados aspectos legales con los que los usuarios de la Red, en especial los niños y adolescentes, se encuentran cada día. Han participado en esta iniciativa, Ofelia Tejerina de la Asociación de Internautas y Jorge Flores Fernández de Pantallas Amigas, dos de los participantes en la Campaña en línea, -PROTECCIÓN PARA TUS HIJOS, CONFIANZA EN LÍNEA PARA TOD@S-

27-05-2009 - Internet es un entorno en el que las relaciones sociales encuentran una nueva forma de expresión, que adapta nuestras costumbres habituales a instrumentos técnicos que las modifican en su forma de expresión, en su alcance y, también en su contenido. La “realidad virtual” se presenta directamente en nuestras casas y en nuestros trabajos, y al enfrentarnos a ella pensamos que podemos vivirla de forma independientemente de la realidad física, sin embargo, nada más lejos, porque en Internet todo deja rastro. Por Ofelia Tejerina.-ACTUALIZADO- : Una guía previene a los adolescentes para que no cometan delitos en la red

La red nos atrapa, y sus consecuencias se manifiestan físicamente. La cuestión es que venimos presenciando la difusión diaria de noticias relacionadas con toda clase de abusos y delitos cometidos a través de Internet: estafas, injurias, amenazas, acoso, pedofilia… ¿Significa esto que en Internet no hay control posible? Desde el punto de vista de los autores del comportamiento ilícito hay control, tanto jurídico como técnico. Desde el punto de vista de las víctimas, también hay control, pero pasa forzosamente por la “prudencia” y la “enseñanza”.

Vemos y oímos que determinadas infracciones legales, de carácter delictivo, cada vez se producen con más frecuencia en el entorno de Internet, y eso, en vez de incentivarnos para conocer mejor cómo nos puede afectar, o para acercarnos a un uso responsable de la Red, nos lleva generalmente al rechazo.

Esto en el mundo de los adultos es grave, muy grave (véase sino lo que viene ocurriendo con el legislador a la hora de poner controles a la Red), pero si lo llevamos hoy al terreno de los menores de edad, entonces el efecto se torna en perverso. Nadie duda que Internet va a estar ahí mañana, que cada vez ofrecerá más recursos y, que cada vez ocupará más espacio en nuestras vidas, por eso, mantener a un niño o adolescente lejos del ordenador en el “analfabetismo digital”, no hará sino perjudicarle gravemente en su madurez. Cuando quieran superar esta carencia, es muy posible que las oportunidades perdidas por el camino sean ya del todo irrecuperables para él.

Una información objetiva, realista, de las posibilidades técnicas y sociales de Internet, unido a la prudencia que mostramos generalmente en nuestro día a día, nos evitará problemas en la vida virtual igual que lo hace en nuestra vida física, por tanto debe convertirse en una obligación el conocer cuales son los comportamientos que en la Red implican consecuencias legales, bien para evitar ser víctimas, bien para evitar convertirnos en autores imprudentes, y más aún, cuando entran en juego los derechos de los menores de edad, quienes deben ser advertidos de todo esto por sus padres o tutores, porque deben ser educados en los límites y ventajas de todo lo que indefectiblemente va a formar parte de su vida mañana.

Las conductas delictivas que más frecuentemente están siendo detectadas en Internet son por ejemplo, en foros y chats, las injurias y las amenazas; en espacios para compartir archivos, los delitos contra la intimidad, e incluso contra la libertad sexual; en servidores de correo electrónico, vulneraciones del secreto de las comunicaciones; en comercio electrónico, las estafas y los daños informáticos, etc. Y todas estas conductas, al igual que ocurre en la vida física, tienen consecuencias penales como la prisión y otras de carácter económico como las multas y las indemnizaciones a las víctimas, pero eso no es todo, su persecución se ve facilitada por el rastro digital que dejan sus autores. Cuestión diferente es que los recursos judiciales, policiales y políticos, permitan después abarcar todo aquello que es denunciado.


Conductas delictivas más habituales en la Red.
Las amenazas surten un efecto intimidatorio más grave cuando se realizan a través de Internet, bien por la publicidad que se le de, bien por el simple hecho de hacerse por escrito, y el autor debe saber que, cuando advierte a otra persona que le va a causar un mal, puede encontrarse con una sanción penal de prisión de tres meses a un año. Si además exige algo a cambio, e incluso amenaza con cometer un delito si no se hace, entonces la sanción puede llegar a ser hasta de cinco años de prisión. Las injurias, los insultos y comentarios vejatorios contra otra persona, son más graves cuando se hacen en público (Internet da esa publicidad, por ejemplo en un chat), y eso significa que puede ser también más grave la multa económica con que se suelen sancionar estas conductas que pueden llegar a ser cifras muy, muy, elevadas. Y si se trata de calumnias, acusando falsamente a otro de haber cometido un delito, a sabiendas de que no es tal, puede llegar incluso a sancionarse con la pena de prisión de dos años.

Entre los delitos de opinión, también podemos citar la apología del terrorismo, o la incitación a la comisión de otros delitos, conductas que también pueden ser sancionados con penas de prisión, si se cometen a través de Internet.

Los delitos contra la intimidad se circunscriben generalmente a tratamientos de datos personales de terceros sin su consentimiento, con ánimo de perjudicarles, ya sea difundir su teléfono o domicilio, ya sea difundir su fotografía o conversaciones privadas, pudiendo incurrirse incluso en sanciones de prisión de hasta dos años y, si con ello se revelan aspectos de su intimidad (“descubrimiento y revelación de secretos”), con penas de prisión de hasta cuatro años.

Entre los más graves, están los delitos contra la libertad sexual, que van desde el mero acoso hasta el exhibicionismo o la provocación sexual y, que toman su expresión más grave cuando de uno u otro modo afecta a menores. En este sentido, hay especial sensibilidad respecto de los supuestos de posesión, elaboración o difusión de pornografía infantil. Internet es un medio que puede facilitar la sensación de impunidad del autor de este tipo de delitos, y esto es una ventaja, pues aún así, cada día son detectadas redes completas de pederastas que, de otro modo, de no haber dejado su rastro en Internet, tal vez sólo nunca serían localizado físicamente un número reducido de implicados y no se les podría aplicar las penas de prisión que habitualmente conllevan este tipo de conductas.

Por otra parte, los delitos contra el patrimonio, aquellos que pretenden daños de naturaleza más bien económica, como los daños informáticos (por ejemplo saltarse los dispositivos de seguridad de una institución pública, aunque se limite a una cuestión de orgullo y prueba de valía del propio autor), castigado con penas de prisión de hasta tres años; los delitos contra la propiedad industrial, por ejemplo, la venta de productos de marca falsificados por Internet y, los delitos contra la propiedad intelectual, cuando se realizan en el marco de una actividad comercial, que pueden llegar a ser sancionados con penas de hasta dos años de prisión. Sin embargo, los más graves y frecuentes, son las llamadas “estafas informáticas”, que se suelen producir mediante engaños al internauta con promesas de recompensas, de comisiones, de premios. En otros casos, simplemente suplantan la identidad de un banco, de una empresa que ofrece trabajos poco habituales del vendedor de un coche “chollo”, etc. Las estafas se castigan con penas de prisión de hasta tres años y, en todo caso, se evitan con la prudencia (por ejemplo contrastando la información antes de actuar)

En el especial caso de los menores y, además de los dispositivos que la tecnología pueda ofrecer, para evitar que sean víctimas de la Red, debe insistirse en la “precaución” como escudo por excelencia: evitar que se muestren sin límites en Internet, que tengan en cuenta el alcance que puede tener cualquier tipo de información que sea insertada en Internet. Como precauciones generales, debe insistirse en la “educación”, saber distinguir entre el bien y el mal, cuando se le causa un mal a alguien, o no, ser conscientes de la diferencia entre una broma, una gamberrada y un delito, saber que Internet no es anónima y, saber que se les pueden imponer desde sanciones económicas (que en muchos casos deberán asumir sus padres), sanciones educativas, como las horas de trabajo en beneficio de la comunidad, hasta sanciones correctivas que pueden llegar al materializarse en privaciones de libertad, tales como no poder acercarse a los lugares que frecuente el que haya sido su víctima o, ser recluidos en un centro de internamiento para menores. En todo caso, deben ser educados en el respeto y esa, es la principal tarea de los padres y, porque eso afecta tanto a Internet como a su vida física.

Artículo de Ofelia Tejerina. Defensor del Internauta. Asociación de Internautas

SOBRE LA CAMPAÑA PROTECCIÓN PARA TUS HIJOS, CONFIANZA EN LÍNEA PARA TOD@S.
La Asociación de Internautas promueve una amplía campaña en línea, abierta y dinámica bajo el título "Protección para tus hijos, confianza en línea para tod@s", accesible desde el 8 de enero hasta el 28 de febrero de 2009, y cuenta con el patrocinio y la colaboración de Telefónica, la Agencia Española de Protección de Datos, AGPD y la Federación de servicios financieros y administrativos de CCOO. COMFIA.

http://www.internautas.org/html/5341.html

viernes, 16 de enero de 2009

ENTREVISTA: Los malos están también en Internet y saben utilizarlo (a Víctor Domingo - Presidente de la Asociación de Internautas)

Entrevista del 13 de Enero del 2008

La precaución como escudo. Este es el consejo que el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo, da a los padres, además de los dispositivos que la tecnología pueda ofrecer, para evitar que los menores sean víctimas de los abusos en la Red. La Asociación de Internautas ha lanzado una campaña en Internet para proteger a los menores de contenidos inapropiados y situaciones de acoso, y evitar la difusión de sus datos personales y los fraudes en línea. Bajo el lema «Protección para tus hijos, confianza en línea para tod@s», la campaña incluye consejos y recomendaciones para padres e hijos, además de la distribución del software necesario para la seguridad básica.

13-01-2009 - Carmen Tapia - Diario de León.- La Asociación de Internautas ha puesto en marcha una campaña para que los padres se involucren en el comportamiento de los menores cuando navegan solos por la Red. Entrevista a Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas en el Diario de León.

-”¿Por qué esta campaña ahora?

-”Desde la asociación venimos haciendo distintas campañas desde el año 2001 y todas en la línea de ofrecer confianza y tapar un hueco que ahora mismo está abierto y es que nadie enseña a la gente a conectarse, navegar con confianza y las medidas mínimas de protección. Primero hicimos una campaña antivirus, luego los cortafuegos y ahora hay que hacer frente al fraude on line. Hay un déficit en cuanto a seguridad y protección de los datos, pese a que los niños están a la última en la cultura del clik, pero los padres no tanto. Hay mucha gente en Internet suplantando identidades, acosando y abusando de los menores. Hemos dado charlas a los padres para explicarles de qué va todo esto y transmitirles la idea de que sus hijos tienen que utilizar Internet con prudencia e información. Los menores son menores y cuando están conectados es como si estuvieran en la calle, sometidos a peligros.

-”¿Cómo puede la familia evitar esos peligros?

-”Hay que informar a los padres y a los tutores, que es donde vemos mayores carencias. Los padres identifican Internet como si fuera la televisión o la radio y no piensan que los menores son sujetos activos de la información. La familia tiene que asesorarse de los peligros que existen, de la legislación y como hacer un uso positivo de Internet.

-”¿Cuántos menores se conectan cada día a la Red?

-”Según distintas fuentes, hay 25 millones de usuarios y se calcula que el 40% son menores.

-”Internet es una puerta abierta al mundo, las 24 horas, ¿cómo poner puertas al campo?

-”Aquí hay dos cuestiones; una es la residencia y otra las escuelas. Nosotros vemos un déficit parecido en el conocimiento de maestros y maestras que en la familia. Tanto unos como otros minimizan los peligros y los beneficios de Internet. Esto es una herramienta y hay que utilizarla y muchos, por desconocimiento, van de un extremo a otro: o cortan Internet o dejan a los menores sin control. Lo que intentamos es ir por el camino de en medio, que es el más largo. Lo que recomendamos es que no dejen a los niños solos con el ordenador en la habitación, sino que los aparatos y los puntos de acceso a Internet en los domicilios tienen que estar en los sitios públicos, como salones, al lado del televisor, donde se pueda tener un cierto control. No estamos diciendo que sea como un estado policial, pero tiene que haber un control de las redes sociales y las mensajerías que maneja el menor.

-”¿Cuál es el camino largo?

-”La educación. El estar más con los niños y saber en todo momento lo que están haciendo. Puedes quitarte el problema de encima y poner filtros para que no accedan a determinadas páginas. Ese es el camino corto. Otro más corto todavía es cortar Internet, y eso podría ser la guerra total, es como invitarle a que se vaya de casa. El camino largo es controlar los contenidos a los que accede tu hijo.

-”Usted es padre y, además, conoce bien el mundo de Internet ¿cuál es su método?

-”Sentarme más con mi hija. Tener una idea de con quién habla por el menssenger, si son amigos y si los conoce físicamente o son otro tipo de personas. Hay que saber con quién está hablando, lo que hable son cosas suyas. Otro problema importante es la utilización de la imagen pública. Son los casos en los que llegan al extremo de grabar palizas y colgarlas. Ahora es muy fácil colgar una foto en Internet y se difumina la privacidad, incluso la legalidad. Si dejas a un menor solo ante ésto es como si lo abandonas en medio de la calle con una tarjeta de crédito. Internet es como la vida misma. Les explicamos a los niños que tengan precaución en la calle y que hay que echar la llave cuando se salen de casa. Pues aquí es lo mismo. Tenemos que organizar esta convivencia porque, de momento, estamos aprendiendo.

-”¿Cuáles son los aspectos positivos de Internet?

-”El sistema no es un fin, es una herramienta que permite la comunicación y el acceso a la información. Todos tenemos que poner de nuestra parte para utilizar esta herramienta correctamente, porque los malos están ahí, están cogiendo carrerilla, ya saben utilizarla, están todo el día dándole vueltas al fraude on line y a los acosos. Conviene que la sociedad, las instituciones y los jueces aporten ideas para la convivencia.

-”Cómo van a conseguir sus objetivos?

-”La campaña es on line. Ya nos ha mandado el primer artículo el presidente de la Agencia de Protección de Datos. Vamos a hacer asesoramiento on line, complementándolo con encuentros presenciales en las escuelas y en todos los sitios donde podamos hablar con las familias y los profesores. Los padres tienen que estar en alerta. En la campaña contaremos con las opiniones de los psicólogos, educadores y gente con experiencia. Esta semana incorporaremos nuevos artículos a la página de la asociación. Queremos que sea un punto de encuentro, participativo, con aportación de experiencias.

-”¿De qué alertan exactamente?

-”De los contenidos inapropiados a los que puede acceder un menor. También vamos a trabajar sobre la privacidad. Esto es muy importante porque aquí están involucrados todos los asuntos de las redes sociales, el messenger, los abusos y acosos.

-”¿Cuántos leoneses pertenecen a la asociación?

-”Alrededor de cuarenta. Leoneses y salmantinos son los socios más activos que tiene la asociación en Castilla y León. Hemos realizado varias actividades.

SOBRE LA CAMPAÑA PROTECCIÓN PARA TUS HIJOS, CONFIANZA EN LÍNEA PARA TOD@S.

La Asociación de Internautas promueve una amplía campaña en línea, abierta y dinámica bajo el título "Protección para tus hijos, confianza en línea para tod@s", accesible desde el 8 de enero hasta el 28 de febrero de 2009, y cuenta con el patrocinio y la colaboración de Telefónica, la Agencia Española de Protección de Datos, AGPD y la Federación de servicios financieros y administrativos de CCOO. COMFIA.

http://www.internautas.org/html/5344.html

jueves, 15 de enero de 2009

ARTICULO: Grooming, acoso a menores en la Red (por Jorge Flores Fernández)

Artículo del 15 de Enero del 2008

COMENTARIO: Nuevo artículo dentro de la Asociación de Internautas. Genial por la AI, velan por los derechos que quienes navegamos por la red, pero realmente hacen algo por este tema (y otros muchos). Es muy fácil criticar el sistema, las acciones policiales y judiciales, defender los intereses en un tema tan delicado como éste... pero ellos almenos tratan estos temas. ¿Tanto cuesta reflejar una realidad? ¿Tan difícil es hacer campaña? No generar alarmismo, sobretodo, pero explicar una realidad, enseñar un uso con conciencia... Les felicito nuevamente.

Podemos definir Grooming de manera sencilla como el conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin último de obtener concesiones de índole sexual. Hablamos entonces de acoso sexual a menores en la Red y el término completo sería child grooming o internet grooming. Desde un acercamiento lleno de empatía y/o engaños se pasa al chantaje más cruento para obtener imágenes comprometidas del menor y, en casos extremos, pretender un encuentro en persona. El daño psicológico que sufren niños, niñas y adolescentes atrapados en estas circunstancias es enorme. Por Jorge Flores Fernández .

15-01-2009 - Como ocurre con muchos otras palabras, máxime cuando son referidas a fenómenos recientes relacionados con Internet, en ocasiones se usa de manera equivocada o, cuando menos, algo distinta. Sea el criterio anteriormente expuesto al que nos referimos en las siguientes líneas.

Un problema grande para los más pequeños

No hay datos ciertos de su incidencia en nuestras sociedad, tanto por ser una cuestión reciente como por su rápida evolución. No consta que haya un cómputo expreso de las denuncias relacionadas recibidas por los diversos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado implicados. Y, aunque así fuera quedarían, muy a nuestro pesar, un grueso ingente de casos que o bien no son denunciados por los adultos responsables (por las implicaciones emocionales y para la intimidad del menor) o bien nunca llegan a ser conocidos por éstos. No hay magnitudes y nos hemos de conformar con conjeturas construidas a partir de sucesos concretos, haciendo uso de la extrapolación y de una pretendida intuición.

Sirva como ejemplo el conocido caso de un pederasta que operaba desde un país latinoamericano. Poseía colecciones de imágenes de más de 70 niñas de diversos países. Diez de ellas eran españolas y sólo constaban denuncias de tres.

Otro dato simbólico son las crecientes operaciones contra la pornografía infantil. A pesar de su comunicación en medios de comunicación con fines disuasorios, los casos son cada vez más abundantes. Es simple, significa que hay mucha demanda de pornografía infantil, esto es, muchos consumidores y muchos menores implicados. La pornografía infantil, en tanto que prohibida, mueve grandes cantidades de dinero y, en consecuencia, llama la atención de “mafias mayoristas” que crean el material, por lo general, en países donde la protección de la infancia no alcanza unas cotas mínimas y existe prostitución infantil. No es nuestro caso, pero ocurre que hay otro tipo de material pornográfico infantil que es el generado por pedófilos y pederastas para su propia satisfacción y como moneda de cambio en los circuitos donde se mueven estas imágenes. Podríamos deducir de todo esto que hay una producción creciente de pornografía infantil que es obtenida, también, por pedófilos particulares y anónimos que se nutren de nuestros hogares.

¿Es lo mismo que pasaba “antes de la Red” o es diferente?

Decir que la Red ha llevado a escala la práctica del acoso sexual a menores podría resultar exagerado… o quizás no. Reflexionemos sobre qué condiciones, a modo de factores catalizadores, se están dando en este nuevo contexto:
La Red es ahora rápida y barata. Contenidos audiovisuales, como los pornográficos, circulan con plena fluidez.

Cada vez más se impone el uso de la cámara web, elemento presente en la inmensa mayoría de los problemas. Coste mínimo para los equipos de sobremesa o de serie en equipos portátiles que, dicho sea de paso, dificultan la supervisión parental (se pueden mover de lugar en la casa e incluso sacar a otros lugares, a cielo abierto o no, dotados con redes WiFi). Además, no sirve para identificar al interlocutor porque los depredadores ya disponen de software que truca la imagen que su cámara reporta, con lo que el efecto puede ser bien contrario, generando mayor confianza ante una imagen trucada. Además, si no se contara con cámara web, el recurso a la cámara digital o al móvil capaz de grabar imágenes y vídeos es inmediato. Ya tenemos al menor plenamente equipado para proporcionar lo que busca a quien acecha.

El pedófilo o pederasta “de antes” podía sentir su “perversión” como algo irrefrenable, pero quizás también como nociva o inmoral. “El de ahora” cuenta en la Red con miles de personas en todo el mundo con las que compartir su “afición”: datos, trucos, experiencias, material… Existe incluso un grupo que promueve el “amor libre” con los menores. Ya no hay razón para sentirse mal con uno mismo. “No soy un bicho raro, no tengo porqué aguantarme, basta con que no me pillen” pueden pensar ahora.

Hay algunos estudios que insinúan que la exposición continuada a determinado tipo de pornografía puede en ciertos casos acabar creando permisividad hacia el consumo de pornografía infantil e incluso inducir a su necesidad. ¿Alguien sabe si hay pornografía en la Red?¿De algún tipo en particular?

Los propios menores, éstos ya con una motivación menos perversa en su origen pero igual de lesiva en el fondo, pueden consumir y crear su propio material de una manera más o menos consciente o imprudente.

No hay que esperar a los recreos o a las horas de salida del colegio. Millones de niños están conectados en cada instante y cuando unos duermen, otros están despiertos al otro lado del mar e incluso hablan el mismo idioma. El coto está abierto 24 horas todos los días del año. Se puede practicar a todas horas, es fácil y barato.

A este contexto, se pueden añadir los clásicos problemas anejos a los ciberdelitos como son las dificultades de persecución, las legislaciones diferentes, los medios de investigación precisos o los largos procedimientos “burocráticos”.

¿Qué se puede hacer?

Si se han de elegir dos cosas, sencillas pero efectivas, que los adultos podemos hacer frente a este fenómeno, esta sería mi apuesta:

Empecemos por disminuir el uso inadecuado de la cámara web (particularmente recomiendo eliminarla, porque no limita el desarrollo del menor en ningún caso y trae problemas en momentos de engaño o “calentón”). Por supuesto, ni un niños con el ordenador en su habitación y con cámara web. De paso, limitemos la conexión a cantidades y momentos razonables. Es también una cuestión de probabilidad.

Dejemos claro al menor que al más mínimo problema debe solicitar nuestra ayuda. No le vamos a abroncar ni a castigar, sino a ayudar. Esto es tan difícil como importante y debemos ser alertados antes de que el chantaje y acoso haya causado mayores daños.

Jorge Flores Fernández es coordinador de Pantallas Amigas

SOBRE LA CAMPAÑA PROTECCIÓN PARA TUS HIJOS, CONFIANZA EN LÍNEA PARA TOD@S.

La Asociación de Internautas promueve una amplía campaña en línea, abierta y dinámica bajo el título "Protección para tus hijos, confianza en línea para tod@s", accesible desde el 8 de enero hasta el 28 de febrero de 2009, y cuenta con el patrocinio y la colaboración de Telefónica, la Agencia Española de Protección de Datos, AGPD y la Federación de servicios financieros y administrativos de CCOO. COMFIA.