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viernes, 27 de marzo de 2009

Carta de Ali a su agresor

Carta del 24 de Marzo del 2009

COMENTARIO: Nuevamente las palabras de una víctima de un abuso continuado por su propio padre, quien posiblemente usaba los argumentos de los pedófilos del amor y del querer... un propio padre...

Hace 40 años que vivo con un grito encofrado en la garganta, yo lo quería parir como las raspas del pescado que si se dejan se infectan y se hacen pus que arrastran toda tu sangre y por más que lo intentaba, sólo sabía mascullar contra mi saliva, la tuya, padre.

Hace tanto tiempo que olvidé qué es permitirle a la boca liberarse en un “papá”, que cuando quería hacerlo, aun en la más plena soledad, como un ensayo, sólo dejaba volar un resuello quiebro, que concienciándome de lo espeso de la distancia, de este hálito de bruma en que tú me dejaste, se transformaba en un “por qué” infinito como el cielo, siempre de ojos perdidos y flema.

Te he odiado “padre”, tú destapaste la caja de los mil demonios y fantasmas, cuando aún no tenía edad de pensar en esas cosas. Tú me negaste el perfume, que yo guardé sin querer, con el albornoz de su juventud con bigote, con las anginas y las sábanas, los “frigodedos” y las acuarelas y al que yo sin saber invocaba en las noches de pesadillas. Sin embargo me diste otros olores que ahora son nausea y que hoy en mi memoria pugnan por salir a flote.

Tú me enseñaste a llorar.

Te he odiado con la fiebre del sarampión sin regalos, y de la varicela sin abrazos y con el terror de mirarte a los ojos y saber que llegaría la noche y tú visita sería inevitable.

Te he odiado con la arrogancia de la adolescencia, con la ira del traslado forzoso y las notas en mi estuche. Tú me enseñaste a escribir a la pena cuando no sabía qué era pena y me robaste los dientes de leche y toda la alegría de volver a casa para verte, porque sabía que estarías esperando con el cinturón en una mano y el cigarrillo en la otra.

“Papá”, te odié hasta desearte la muerte y yo era un corazón precoz, pero sabía que aquello no estaba bien y conseguiste que la culpable fuese yo.

“Te he olvidado”.

Miento, nunca lo hice, nunca se olvida la sinrazón de mi desdicha, ni se evade la frialdad de este pasado que hemos perdido para siempre.

No puedo mirarte, padre. Ayer encontrarte era el temor del puño y la desidia, la taquicardia, el abismo, era el reencuentro con la única verdad, la que quise arrojar como un escupitajo al vacío y escupiendo hacia arriba, pero siempre me cayó en la frente.

¿Sabes? Un año entero, soñé tu muerte, noche tras noche, y lloraba el caudal de esta pena, que ya no es rencor, ni es venganza. Que ya no tenía ningún nombre…

“Te he visto, padre” y tú no lo supiste, hasta después, cuando creíste ser joven de nuevo y enamorarte otra vez de mi madre, mirándote en mí. Porque mi piel es como la de ella, y mis ojos son profundos como los suyos, pero te hablan de otra tristeza, por eso no puedo mirarte y ver, padre… Te dejé, las copitas de anís, los seises de Reyes Magos, hoy ya no puedo más… odiarte.

Te ví, sangre de mi sangre… frente arrugada, pelo cano y tu mirada aguileña aflojaba el paso de los años, el vencer de las noches, de no saber dónde ir… eres viejo, padre, y yo no puedo mirarte y descubrir, que nos hemos perdido, que esta vida nos ha partido de raíz, distante y vacío, doloroso como tú, como este dolor que me infligiste, quiero llamarte… no puedo, no sabes que sangra tu nombre en mi garganta, que mi garganta es muda a tu encuentro…

Pero necesito decirte que ya no te odio, que tampoco te quiero, que no te necesito...

http://forogam.blogspot.com/2009/03/carta-de-ali.html

lunes, 2 de marzo de 2009

NOTICIA: Una víctima de incesto reprocha a su madre no evitar que su padre abusara de ella

Noticia del 2 de Marzo del 2009

COMENTARIO: ¿Esta quizás sería quizás uno de esos casos en los que un pederasta se camufla? ¿El consentimiento?

Una presunta víctima de incesto recriminó a su madre y a sus cinco hermanos no haber evitado que su padre le sometiera desde los 6 hasta los 17 años a múltiples vejaciones sexuales, que incluían relaciones completas. "Toda la familia lo sabía, pero no hicieron nada", se lamentó la joven, quien manifestó que su padre abusaba de ella cuando "le apetecía".

Tras un biombo y con voz temblorosa, contó que su agresor sexual solía poner películas eróticas en el domicilio familiar, teniendo que hacer ella y sus hermanos "lo que veían en la televisión". "Mi madre no hacía nada. Sólo decía que los trapos sucios se lavaban en casa", denunció.

La Audiencia Provincial de Madrid juzgó esta mañana a Andrés R.R., de 57 años, por un delito continuado de agresión sexual cometido contra su hija, quien todavía recibe tratamiento psicológico. Tras la práctica de la prueba, la fiscal solicitó una condena de 15 años de prisión para el procesado, mientras que la acusación particular reclamó una pena de 27 años de cárcel por agresión sexual continuada, violación y violencia física habitual en el ámbito familiar.

Según la fiscal, el procesado mantuvo "múltiples relaciones sexuales" con la menor hasta los 17 años. Desde 2003, la joven estuvo interna en el Colegio Buen Consejo de Pozuelo, pasando con 17 años a la Residencia para Mujeres Jóvenes Victoria Kent, que depende de la Dirección General de la Mujer.

Vejaciones sexuales
Durante este tiempo, su progenitor supuestamente la sometía a vejaciones sexuales los fines de semana, aprovechando su estancia fuera del centro. El 26 de febrero de 2007, la chica decidió volver a su casa al creer que todo habría cambiado. Sin embargo, su padre la volvió a violar días después, según la fiscal. La joven denunció los hechos aconsejada por la directora del centro Victoria Kent.

En su declaración, el acusado negó que alguna vez tocara a su hija, de quien dijo que era su "ojito derecho", e incidió en que le quiso "hacer la vida imposible" por celos desde que su nieto comenzó a vivir en el mismo domicilio familiar. A preguntas sobre si la sometió a "juegos sexuales", el procesado insistió en que "nunca hubo" ninguna relación.

"Hacía lo que me pedía"
En su testimonio, la víctima admitió que su padre abusaba de ella, cuando "le apetecía". No le parecía normal lo que pasaba, pero entendía que al ser su progenitor debía hacer "lo que le pedía". "Mi madre le quitaba importancia a lo que pasaba. Le pedí ayuda, pero me la negó", señaló.

Tras advertir a su madre que lo denunciaría, ésta le comentó que "los trapos sucios se lavaban de puertas para dentro. Esto provocó que la joven se intentara suicidar bebiendo un vaso de lejía. "No lo denuncié porque estas cosas no se arreglan fuera de casa. Así me lo enseñaron en mi casa", apuntó.

En su comparecencia, la madre de la víctima aseguró que "no sabía que mantenían relaciones sexuales", negando que la hubiera pedido ayuda. Además, contó que la menor y su padre discutían en ocasiones por temas económicos.

En la prueba pericial, los psicólogos se contradijeron acerca de la verosimilitud del relato de la agredida. Los expertos del centro de salud mental que la examinaron apuntaron que su relato era "incongruente" por no detallar los episodios que vivió, mientras que los psicólogos de la residencia de mujeres dieron credibilidad a su testimonio en base al estado de deterioro que presentaba la chica cuando acudió al centro.

http://ecodiario.eleconomista.es/espana/noticias/1071509/03/09/Una-victima-de-incesto-reprocha-a-su-madre-no-evitar-que-su-padre-abusara-de-ella-desde-los-6-hasta-los-17-anos.html